A bordo de una lancha en la Ensenada de La Paz, los visitantes aprenden a sacar un callo de hacha con sus propias manos, guiados por pescadores locales que comparten secretos del mar y del manglar.
La experiencia no termina en el agua: al volver a la playa, los espera un ceviche fresco preparado por la comunidad. Esto es Manglitours, una iniciativa de turismo comunitario que combina aventura, cultura y conservación.
Los recorridos de Manglitours duran alrededor de cuatro horas y ofrecen mucho más que un paseo turístico. Se trata de experiencias educativas y vivenciales: observación de aves, tortugas y delfines, pesca responsable del callo de hacha y visitas a proyectos de acuacultura sostenible.
“Al turista le llevamos equipo para que él mismo saque su propio callo, que tenga la experiencia de conocerlo bajo el mar”, explica el guía Manuel Higuera. “Nosotros sacamos uno para mostrar cómo se hace y luego lo dejamos que intente. Al final lo prueba fresquecito en la lancha”.
Este contacto directo con la vida marina busca sensibilizar a los visitantes sobre la importancia de cuidar los ecosistemas costeros, mientras generan ingresos justos para la comunidad.
El Manglito, obligado a reinventarse
El histórico barrio de El Manglito, en La Paz, Baja California Sur, es conocido por su tradición pesquera, pero durante años ha enfrentado retos como la contaminación de la Ensenada de La Paz, la pérdida de especies y precariedad económica.
Sin embargo, la comunidad decidió darle la vuelta a la historia. Con el liderazgo de la Organización de Pescadores Rescatando la Ensenada (OPRE) y el acompañamiento de la organización civil NOS Noroeste Sustentable, nació Manglitours, un proyecto que entrelaza turismo, restauración ecológica y empoderamiento social.
Más allá de la oferta turística, Manglitours da espacio a las voces de El Manglito. La comunidad comparte a los visitantes su historia, sus costumbres y también los desafíos ambientales que enfrentan día a día.

Camino hacia la prosperidad marina
El concepto de Área de Prosperidad Marina se distingue por su visión integral: regenerar los ecosistemas mientras se crean oportunidades de desarrollo sostenible. En El Manglito, OPRE y NOS Noroeste Sustentable han trabajado de manera colaborativa en estrategias de conservación, repoblamiento de especies como el ostión y el callo de hacha, y monitoreo de los manglares.
Además, han impulsado capacitación comunitaria y proyectos productivos que diversifican la economía local, reduciendo la dependencia exclusiva de la pesca. Todo ello suma pasos concretos hacia la construcción de un territorio resiliente y sostenible.
Ahora, El Manglito es un modelo de conservación que no solo protege el ecosistema, sino que asegura bienestar para quienes dependen de él y apunta a ser un Área de Prosperidad Marina.

Un modelo de turismo comunitario replicable
Manglitours es una experiencia única en La Paz, pero también un modelo que tiene la capacidad de inspirar a otras comunidades costeras de México.
Al integrar turismo responsable, educación ambiental y restauración ecológica, OPRE y NOS Noroeste Sustentable demuestran que la regeneración es posible cuando la comunidad lidera el proceso y recibe acompañamiento.
En El Manglito, la pesca artesanal, la cultura local y la conservación ya no son historias separadas, sino hilos que se tejen en conjunto y un lugar donde la naturaleza florece al mismo tiempo que la comunidad prospera.
