En NOS Noroeste Sustentable, el trabajo administrativo es mucho más que papeleo: es el corazón silencioso que permite que cada proyecto avance, que cada alianza se sostenga y que cada comunidad vea resultados reales.
El pasado 8 de diciembre fue el Día del Administrador y Administradora, y celebramos a quienes trabajan tras bambalinas para que la organización funcione con ética, claridad y visión.
Azaira Méndez Márquez, Coordinadora de Administración, ha dedicado 13 años de su vida profesional a esta casa. Entró como practicante y hoy es uno de los pilares que sostienen la operación diaria.
“Yo me encargo de todos los aspectos administrativos. Principalmente mi función es el cuidado del recurso, soy la que hago los pagos, manejo los bancos, ayudo con la logística en reuniones, un poco de mantenimiento, contratos, actualización de actas”, explica.
Su trabajo, sin embargo, va mucho más allá de la operación: implica velar por el cumplimiento legal y fiscal que exige el SAT, actualizarse constantemente y asegurarse de que cada proceso cumpla con la normatividad mexicana y con los requisitos de los donantes.
“Nos tenemos que actualizar cada año para velar que la organización cumpla no solamente ante las autoridades, también ante nuestros donantes, porque si tenemos una buena administración, los donantes confían para brindarnos su apoyo”, enfatiza Azaira, quien es consciente que la transparencia es el eje sobre el que se construye la reputación de una organización civil.
Ella misma lidera auditorías anuales, un proceso que no solo exige rigor técnico, sino también compromiso ético.
“Cuando la auditoría es positiva, es señal de que estamos haciendo un buen trabajo”, comparte con orgullo.
Para Alejandra Véliz Méndez, Coordinadora de Control Financiero, la clave está en cuidar cada detalle.
“Llevamos al día los gastos de cada proyecto y las aportaciones de cada donante; somos quienes dicen con qué se cuenta y con qué no”, destaca.
Además de esa labor, apoya en la administración, logística, compras, archivos, nóminas y todo lo que mantiene a la organización en marcha. Su trabajo es la brújula interna que asegura que ningún paso administrativo se dé fuera de lugar.
A lo largo de los 9 años que tiene dentro de NOS Noroeste Sustentable, tiene clara la diferencia entre trabajar en una empresa privada y una organización de la sociedad civil sin fines de lucro.
“Aunque en ambas tienes que ser totalmente claro y llevar en regla todo, en una asociación civil sí tenemos que cuidar eso muchísimo más, tenemos que ser más transparentes porque vivimos de donaciones, no generamos un ingreso, entonces tenemos que ser totalmente transparentes para ganarnos la confianza del donante y seguir siendo beneficiados”, expresa.
Por eso, su rol, y el de todo el equipo administrativo, es ser guardián del orden, la legalidad y la integridad de los procesos.
“Estamos atentos a que las reglas se cumplan para no caer en infracciones, porque muchas veces se quieren hacer ciertos trámites que dices: ‘por aquí no es, permíteme, déjame veo’, entonces somos nosotras las guardianas de todo eso, somos quienes vamos guiando la ruta”, sostiene.
Tanto Azaira como Alejandra coinciden que la administración es el cimiento invisible de toda organización.
“El corazón de las empresas está en la administración… desde que planeas hasta cómo obtienes el recurso, todo es administración”, reflexiona Azaira.
Y Alejandra lo confirma desde su experiencia en campo y oficina, cuando ve que su trabajo permite que proyectos con pescadores y comunidades avancen sin tropezar con trámites erróneos o incumplimientos.
En NOS Noroeste Sustentable, donde la misión es proteger ecosistemas y fortalecer comunidades, el trabajo de oficina también cambia vidas. Lo hace garantizando que cada acción esté respaldada, que cada peso esté bien administrado y que cada proyecto tenga las bases necesarias para transformar realidades.
Hoy celebramos a quienes, desde la administración, sostienen la confianza, la transparencia y la esperanza de un futuro más sostenible.
